lunes, 12 de marzo de 2012

Feminismo mal entendido



FEMINISMO mal entendido...Lo diré una sola vez, para que se me entienda: No quiero favores, y menos aún que me vendan la historia de que para conseguir la igualdad es necesaria la dichosa política de cuotas, que no sólo no nos beneficia, si no que a la larga va a terminar perjudicándonos.

Vamos a ver... ¿a quién se le ha ocurrido la feliz idea de que para alcanzar la igualdad hay que meter con calzador un tanto por ciento determinado de mujeres en cada sector, empresa, o profesión?
¿Nadie es capaz de darse cuenta de que es un contrasentido tratar de aspirar a la igualdad mediante la discriminación positiva?



Hay mujeres inteligentes, capaces y preparadas, y mal que nos pese, hay también  mujeres inútiles, ineptas y absolutamente imbéciles, pero con las cuotas el caso es rellenar, y si toca rellenar con una de las incapaces no importa, lo importante es que es mujer, y eso ya la capacita para ocupar un puesto de relevancia.

Y digo yo si no sería más lógico ocupar los puestos en función de la valía de la persona, sea cual sea su sexo...estoy diciendo una obviedad ¿verdad?

Ya se que será muy fácil rebatir mis argumentos, con entrar en el victimismo de que a las mujeres no se les permite...que las mujeres lo tienen más complicado...que tenemos que demostrar más capacidad que los hombres...ya están justificadas las cuotas.
Pues no señores, porque por cada inepta ocupando un cargo que le viene grande damos argumentos a los que opinan que en general somos peores que ellos, para despotricar y seguir afirmando que no servimos, porque estaremos de acuerdo en que ser mujer tampoco nos otorga de por sí una condición superior.

Por supuesto también hay hombres poco preparados o completamente inútiles en puestos que no merecen, pero al menos no es por cuota, seguramente la razón es la ineptitud de su superior, que casualmente será hombre también, por lo tanto dejemos que los puestos de poder sean ocupados por hombre y mujeres que lo valgan de forma natural, en algunos casos la proporción femenina no cubrirá la cuota, en otros la superará.

Eso es la IGUALDAD, el día que no nos fijemos en el sexo de las personas habremos conseguido esa igualdad, y no creo que ayude para nada la celebración del Día de la mujer ¿ Hay un Día del hombre? ¿en contraposición al Día de los trabajadores? ¿Ese Día no nos engloba entonces?

Hubo un tiempo en que fue necesario actuar, y lo hicimos. Hubo un tiempo en que el feminismo tuvo su razón de ser y ayudó positivamente a la consecución de nuestros derechos, ese tiempo por suerte ya pasó, y seguir recordando los agravios del pasado sobre temas ya superados es absurdo y negativo. Personalmente yo nunca me he sentido discriminada y cuando no se me ha concedido un puesto jamás he pensado que era por ser mujer, a ver si el problema va a estar ahí, que en cuanto algo no sale como queremos acudimos a la socorrida excusa de que es por ser mujer y así nos evitamos pensar en nuestros fallos o limitaciones personales. 

Ahora se me echarán encima por ejemplo con el drama de las mujeres maltratadas...Bien, grave problema que poco tiene ya que ver con el machismo y mucho con el hijoputismo, y con psicopatologías a la altura del maltrato a niños, pederastias, violaciones, adicción a drogas y alcohol, marginalidad etc, es decir, problemas que no deben incluirse en el mismo paquete, y que además merecen un artículo aparte.

No hay nada más machista que el paternalismo, y nada más paternalista que las cuotas; de verdad, que no necesitamos ayuda, que solitas nos espabilamos, siempre lo hemos hecho y así seguiremos, por méritos propios, porque lo valemos y cuando así lo deseemos, porque esa es otra, la mayoría de las mujeres no está dispuesta a renunciar a determinadas parcelas de su vida para dedicarse exclusivamente a su trabajo, y eso nos hace perder puntos respecto a los hombres cuando aspiramos a puestos de mayor poder y responsabilidad, otro signo de inteligencia por nuestra parte el no dejarnos absorber por el trabajo con la ambición de escalar puestos, de obtener poder, mientras dejamos atrás nuestras vidas.
La que lo quiere de verdad, termina obteniéndolo y paga el precio por ello, al igual que les ocurre a los hombres, no se puede tener todo y subir en el escalafón te priva muchas veces de disfrutar de tu vida familiar y social, y pierdes media vida por el camino; la que está dispuesta a ello lo consigue y en igualdad con los hombres paga su precio.

Las mujeres no podemos pretender aspirar a lo que consideramos era hasta ahora "privilegio" masculino para obtener sólo la parte buena y rechazar la negativa, como dice un proverbio chino - Ten cuidado con lo que deseas...se puede cumplir -


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